Otra Sentencia de la Sala 3ª del Tribunal Supremo, de 20 de octubre (rec. 2601/2014) viene a acotar aún más la doctrina que ha venido perfilando en anteriores pronunciamientos, algunos de los cuales se han destacado aquí.

Así, nos recuerda -y subrayo lo característico-:

TERCERO.- Para resolver los motivos primero y segundo que atañen a la subsanabilidad hemos de recordar la doctrina de esta Sala reproducida en la Sentencia de 30 de setiembre de 2014, recurso casación 2331/13 con cita de otras anteriores.

1. En la Sentencia de esta Sala y Sección de 24 de enero de 2011, recurso de casación 344/2008 se dice en su FJ Cuarto: ” En efecto, no sólo en la sentencia de 4 de febrero de 2003 – aquí invocada por la recurrente – dictada en el recurso de casación en interés de la ley 3437/2001 nos hemos ocupado de la cuestión de la subsanación en los procedimientos selectivos. También lo hemos hecho con posterioridad en otros supuestos que no se referían a los requisitos de participación sino también a la justificación de los méritos ante la negativa de la Administración a aceptar documentos que juzgaba no ajustados a las bases de la convocatoria: entre otras en las sentencias de 11 de octubre de 2010 (casación 4236/2009 ), 30 de diciembre de 2009 (casación 1842/2007 ), 10 de junio de 2006 (casación 3244/2006 ), 16 de abril de 2008 (casación 5382/2003 ), 14 de septiembre de 2004 (casación 2400/1999 ). En estos casos, hemos tutelado las pretensiones de los participantes en distintos procesos selectivos para el ingreso a la función pública de que fueran tenidos en cuenta los méritos que alegaban siempre que hubieran sido aducidos y justificados documentalmente en el momento establecido aunque esa justificación hubiera debido ser aclarada o subsanada ulteriormente. Es decir, en supuestos semejantes a este. En todos ellos hemos considerado excesivo y, por tanto, no acorde con el principio de proporcionalidad, privar de la valoración de un mérito a quien había acreditado en tiempo los aspectos sustantivos del mismo aunque no hubiera satisfecho alguno de los meramente formales”.

2. La doctrina anterior ha sido reiterada en otras Sentencia recientes como la de 8 de mayo de 2013, recurso de casación 312/2012 con cita de otras en la misma línea como la de 16 de mayo de 2012, recurso de casación 4664/2012 . La antedicha Sentencia de 8 de mayo de 2013 subraya en su FJ Quinto, 2 que “La especial virtualidad que ha de darse a los derechos fundamentales, como lo es el reconocido en el artículo 23.2 de la Constitución , aconseja valorar la conducta de todo aspirante en procesos selectivos con criterios de racionalidad y proporcionalidad; y esto lo que comporta es la necesidad de descartar interpretaciones formales rigoristas que, por excesivas, obstaculicen la prioridad que ha de darse a quien en el proceso selectivo haya alcanzado mayores cotas en lo relativo al mérito y la capacidad y, en esta misma línea, conduce también a permitir la subsanación de errores formales cuando en la instancia inicial sea deducible la voluntad de invocar el concreto mérito al que esté referida la subsanación, aunque el interesado la haya expresado de manera errónea y lo haya justificado de manera incompleta o insuficiente.”

3. También por aplicación de la antedicha jurisprudencia la Sentencia de 4 de diciembre de 2012, recurso de casación 858/2011 insiste en su FJ Sexto en que “en virtud del principio de subsanación consagrado en el art. 71 de la Ley 30/1992 , debe requerirse al interesado para que pueda subsanar los posibles defectos que pueda contener la certificación de méritos alegados“.

4. Criterio vuelto a reiterar en la Sentencia de 17 de diciembre de 2013, recurso de casación 1845/2012 .

5. También en la Sentencia de 26 de diciembre 2012 , rec. casación 694/2012, se recordó las Sentencias de esta Sala y Sección de 25 de abril de 2012 , rec. casación 1222/11, y 16 de mayo de 2012, rec. casación 4664/11, doctrina, en el sentido de que procederá admitir la subsanación de posibles omisiones de los méritos ya alegados, en la fase del recurso de alzada o reposición, en su caso, sin necesidad de requerimiento previo.

6. Misma línea en Sentencia 25 de octubre 2012 , rec. casación 1417/2011 respecto a publicaciones aportadas por fotocopias y no por originales sin requerimiento de subsanación si bien fueron aportadas sin tal requerimiento en la fase de concurso tras haber sido aducido si bien justificado de manera formalmente insuficiente.”

Hasta aquí, lo conocido. Y la precisión va referida al mérito no alegado en el momento previsto en las bases correspondientes, de modo que no ha lugar a subsanación alguna.

Por ello, y en aplicación de la Jurisprudencia que antecede, concluye:

“CUARTO.- La antedicha doctrina no resulta aquí aplicable en lo que atañe a la no valoración de cuatro capítulos de un libro tal cual, acertadamente, resuelve la Sala de instancia.

En el caso de autos declara probado la Sala que, en momento alguno, anterior al recurso de alzada se presentó la certificación de la publicación cuya valoración se reclama. Hecho del que debemos partir al no existir elemento que lo contradiga. Tampoco consta que la recurrente hubiere alegado dicho mérito por imposibilidad de presentar el certificado lo que, en su caso, si hubiera podido encajar en el ámbito de la subsanabilidad.

No hay, pues una justificación defectuosa por no respetar en su literalidad lo preceptuado en las bases de la convocatoria, sino una ausencia total de justificación imputable a la recurrente. Como, acertadamente expresa la sentencia, no se trata de un defecto de presentación documental sino de ausencia total de la misma. No prosperan los motivos primeros y segundos en lo que se refiere a la subsanabilidad documental.”

En suma, en la vía de recurso empleada por la recurrente no se permite mejorar la alegación de méritos, sino subsanar los ya alegados en el momento procedente para ello.